miércoles, julio 03, 2013

El Género Dramático (Para estudiantes de Iº Medio A-B).


El Género Dramático.
El teatro. Conociendo su historia.


 Concepto de Género Dramático:

•        Es un escrito en prosa o en verso, representa un episodio conflicto de los seres humanos a través del diálogo de los personajes.

Sus orígenes:

•        Las primeras manifestaciones dramáticas tuvieron origen en Grecia y su carácter fue sagrado y ritual. Cada año se realizaban unas fiestas en honor al Dios Dionisio.

 


Dios Dionisio.

Características del Género Dramático:

a)     El diálogo y la acción constituyen lo esencial.
b)     La acción constituye el conflicto o problema planteado (oposición de fuerzas).
c)     La relación de los personajes principales son el protagonista (principal luchador) y antagonista (opuesto al protagonista).

    Conflicto Dramático.

 1.Presentación.

2.Desarrollo.
3. Desenlace.
Situación Inicial:
Situación Intermedia:
Situación Final:
     Las fuerzas que se enfrentan.
   Las fuerzas luchan hasta alcanzar el momento de mayor tensión (clímax).
 Se produce la derrota o la desaparición de una de las fuerzas.


Acción Dramática:

Conflicto.

Fuerzas en pugna.

Protagonista  v/s  Antagonista.

Las Subdivisiones de los Textos Dramáticos:

1.- Acto: Es la unidad mayor, de más duración e importancia en la que divide la obra.
2.- Escena: Es el período de la acción dramática que está marcado por la entrada o salida de algún personaje.
3.- Cuadro: Es la ambientación física de la acción dramática dada por la escenografía.


Las Formas Dramáticas:


      La Tragedia.
      La Comedia.
El Drama.

A. La Tragedia: episodio fatal de la vida, originada dentro del contexto mítico griego, el personaje protagónico siempre se enfrentaba a un destino adverso que terminaba por vencerlo.

Características de la Tragedia:


•        Debe tratar un tema serio.
•        Personajes principales deben ser personas notables y heroicas.
•        Las emociones fundamentales son el temor y la compasión.
•        El protagonista es derrotado pero antes de la derrota es necesario que se produzca una catarsis, es decir, una liberación interna por medio del sufrimiento.

B. La Comedia: son los aspectos cómicos u optimistas de la vida, pues su objetivo es mostrar agradablemente los defectos de las personas. Quien vence es el protagonista, ya que el conflicto es solo aparente.

Características de la Comedia:

•        Trata un tema de manera ligera, aunque el contenido sea serio.
•        Provocar una risa que induzca a la reflexión del tema plateado en la obra.
•        Dar una solución feliz al problema planteado en la obra.


C. El Drama: Constituye el perfecto equilibrio entre las dos formas anteriores, pues procura representar la vida de las personas de la manera más realista posible, ya que esta tiene momentos trágicos y cómicos




El Amor en la Edad Media. (Para estudiantes de IIIº Medio A).



    En la Edad Media, con su culto a la virginidad y su exaltación de la pureza, dejó de ver en la mujer un objeto de deseo, para convertirse en objeto de adoración. Simultáneamente, en una extraña dicotomía, se le consideraba aliada natural del Demonio, tentadora del varón virtuoso, con la irresistible tentación sensual de su cuerpo.
     En esta época, predomina el amor cortés, es decir, en la idealización del ser amado, el cual alcanza las más altas virtudes que lo acercan a lo divino. La mujer representa la imagen del amor cortés, ella está en el pensamiento del hombre, por la que este se vuelve casto y se acerca a lo divino. Un ejemplo de esto es Beatriz, en la “Divina Comedia”, ella es una abstracción, es la llave que acerca a Dante a lo divino, ella está siempre en el pensamiento de Dante a través de su viaje por el Infierno.



    La mujer simboliza un camino, una aspiración que arrebata al ser, lo hace delirar, acercándolo a Dios. Por otra parte, el cuerpo en el amor cortés, se convierte en un impedimento para alcanzar lo divino. Esto lo vemos representado en la obra de Rabelais, “Gargantúa y Pantagruel”. En esta obra lo vemos como el cuerpo simboliza todos los vicios del hombre, que alejan a de lo divino. Dentro de la sensualidad materialista de Garganta y Pantagruel, trasunta una cierta desconfianza frente a la mujer, una falta de interés en lo realmente erótico, que queda desplazado por la obscenidad y la grosería.
   Platón separa el cuerpo del alma, es por eso que para él, la idea del amor es espiritual. El amor es Cristo como un elemento que le sirve al hombre para alcanzar su perfección.
    Sin embargo, el amor terrenal volvió a tomar su justo lugar en la Literatura: una pasión humana, ni divina ni infernad. En el siglo XIV, Petrarca, en una nota autobiográfica, escribiría:
   “En mi juventud soporté las torturas de una pasión indomable, pero noble y única… Amé a una mujer cuyo espíritu, ajeno a todo lo terrenal ansiaba sólo el Cielo; en cuyo rostro resplandecía el fulgor de una divina belleza; cuya voz, cuya mirada, cuyo porte parecían sobrenaturalmente bellos”.
     En el siglo XVI  nos lleva a las grandes llamaradas amorosas que crearon genios como Pierre Ronsard o William Shakespeare, versos en que el sentimiento amoroso aflora en toda su grandeza. Ya sean los lamentos de Ronsard por la belleza de Marie, Cassandre, Hélène, Astrèe o Genèvre, belleza juvenil que inevitablemente se marchitará, o los maravillosos sonetos de Shakespearianos, concientes de que brindan inmortalidad a la amada, representan  una cumbre de de la literatura amorosa que no ha sido sobrepasada.
    El poema de amor, por otra parte, ha aparecido en la historia de la literatura con una continuidad asombrosa. Los complejos versos de amor metafísico del clérigo inglés John  Donne serían seguidos por el ingenio de Congreve, y,  más tarde aún, por el romanticismo de un Shelley: “Todo amor es dulce, entregado o correspondido… El amor es tan común como la luz, pero su voz familiar jamás cansa”. Y la voz familiar de la lírica aún  no cansa: trátese de las “Rimas”, de Bécquer, o de los “Veinte Poemas de Amor”, de Neruda, la poesía amorosa prosigue su marcha triunfal en las  literaturas  de los países del mundo.




























¿CÓMO HACER MASCARAS TEATRALES EN PAPEL? (Iº Medio A-B).



Los materiales:

Bueno, para comenzar te diré que elaborar una mascara teatral usando la técnica del papel es muy sencillo.
Existen mascaras para teatro, decorativas, etc., aquí no importa para que la haremos, si para teatro o decoración, ya que los pasos son los mismos, el limite será nuestra imaginación.
Una mascará antes de ser realizada, debe ser modelada manualmente con plastilina o cera ó para más fácil hacer un molde directamente con la cara de alguna persona, dependiendo de lo que queramos hacer.

Por lo tanto, usaremos la técnica del molde con venda de yeso, el que se aplicó sobre el rostro de un niño, para obtener nuestro modelo.

Los materiales que necesitarás son los siguientes:

1. Vaselina
2. Venda de yeso (de esa que usan en los hospitales para enyesar).
3. Yeso
4. Tijeras, recipientes, una brocha pequeña, trapos etc.
5. Una tabla de triplay, fibracel, etc.,  o alguna otra superficie para trabajar sobre ella.
6. Periódico, pinturas acrílicas, óleo o la que sea de tu gusto.
7. Harina para preparar engrudo

Preparación del rostro a moldear.



Paso 1: Para comenzar, sentaremos cómodamente a nuestro modelo (conejillo de indias, je, je) y le diremos que no se asuste y que todo saldrá muuuuy bien.

Paso 2: Tomaremos una generosa cantidad de vaselina y la aplicaremos por toda la cara, procurando que los vellos de las cejas, bigote (si se tuviera) queden bien impregnados y pegados a la piel.
  
Paso 3: De tal modo que quede la cara quede  muy bien impregnada con la vaselina. Esto se realiza antes de aplicar la venda, para evitar que el yeso se adhiera a los vellos a la hora de retirar el molde, y pues de lo contrario, ya se imaginarán el dolor y hasta seria casi imposible retirarla, lo peor es cuando se aplica yeso directo sin venda.


 





 
 





El Diálogo. (Guía de Lectura para Iº Medio A y B).


EL DIÁLOGO.

      El diálogo, en una narración, reproduce en forma directa las palabras que se cruzan dos o más interlocutores. Fue introducido a principios del siglo VII por Cervantes, en El Quijote. En estilo directo, es la base del género dramático (recurso propio del teatro), pero le dio ritmo a la novela y, a partir de entonces, se convirtió en un recurso fundamental para lograr un equilibrio rítmico.

      En el dinamismo de la acción, podría decirse que el diálogo es estático, pero, sin embargo, implica la agilidad del intercambio entre los interlocutores. Le brinda vitalidad al texto: los personajes actúan por sí mismos para convencer al lector de su autenticidad, aunque se trate de criaturas ficticias.

Para incluir diálogos en una narración, hay que tener en cuenta que:

·       el diálogo presenta en vivo una acción pasada, en boca de los personajes. Así, la acción avanza, pero también retrocede;

·       debe quedar claro qué personaje habla en cada momento;

·       el lenguaje de cada personaje debe revelar sus características: su forma de ser, su educación, su nivel socio-cultural, su manera de actuar;

·       el diálogo agrega el color local con las diferentes voces (ambientación);

·       se debe respetar la espontaneidad de los interlocutores: como si fuera oral, puede tener interrupciones, frases entrecortadas, signos expresivos;

·       debe servir para sintetizar la acción y no para alargarla inútilmente.

A) Diálogo directo:

     Reproduce literalmente la conversación de los personajes. El narrador se hace a un lado (a veces, presenta el diálogo) y los personajes toman la palabra, pasan a primer plano.

     Se acercan al lector las mismas palabras y entonaciones (interrogaciones, interjecciones, exclamaciones, apelaciones) de la conversación. Para ello, se usan recursos como:

  • La raya (—) para indicar que habla un personaje:  —No es bueno que un hombre se enamore de una sirena.

  • La  raya o los paréntesis para introducir aclaraciones dentro del diálogo:

            —No pienso —me contestó—; veo. Veo lo que sueño.

·       Los signos de interrogación y de admiración:

            — ¿Monigotes? ¿Como los que dibujan los chicos?

B) Diálogo indirecto:

Un narrador nos cuenta la conversación mantenida entre los interlocutores. El narrador asume el primer plano y su discurso contiene las palabras de los personajes.

Se utilizan los siguientes recursos:

·       Oraciones unidas mediante verbos y enlaces:

            Me dijo que bajara a la tierra; que yo necesito continuar la búsqueda.

  • Formas verbales en tiempos distintos a los de la conversación

            Le había prometido que si alguna vez ella quería visitar a su familia, él personalmente la llevaría y la traería de vuelta.

C) Monólogo interior:

      El personaje habla solo, a veces consigo mismo, a veces con un interlocutor imaginario, pero no hay nadie que le responda. El monólogo interior presenta el callado discurrir del personaje. Se reproducen en él las motivaciones psicológicas profundas, desordenadas, incoherentes, caóticas.

Hay dos clases de monólogos interiores:

  • el narrado, en el que el narrador habla en tercera persona y se expresa el personaje sin modificar el tiempo de verbo ni la persona gramatical:

              Y ahora quería venir la abuela. ¿Qué le iba a decir? La verdad: que es   un trabajo honesto… que todos la quieren mucho, sobre todo el Rubén.   ¿Sobre todo él? ¿La quiere de veras él?

  • El indirecto, en el que el personaje habla en primera persona y el narrador se oculta:

              La chica entró a la oficina y ahí estaba el jefe que me mira y con esos ojos que tiene me va a matar de un infarto aunque no sé si le gusto o no y si le gusto por qué no me lo dice de una buena vez.


        Este último tipo de monólogo, nacido en el siglo XX, no tiene ya la estructura de la lengua gramatical. Es lo que se llama fluir de la conciencia. Se caracteriza porque en él no se explicitan las características psíquicas ni el estado de ánimo de los personajes, sino que se reproducen las motivaciones psicológicas profundas, desordenadas, incoherentes. Son asociaciones libres, sin coherencia sintáctica; no hay signos de puntuación, ni de entonación, ni mayúsculas, ni espacios en blanco.

           Es importante, antes de escribir o narrar un diálogo dentro de un texto, saber que una frase poco lograda o un error de dicción pueden pasar inadvertidos o ser perdonados, pero un diálogo mal escrito o mal dicho, hace “mucho ruido”, hace poco creíble a todo el texto y puede llegar a hacerlo fracasar completamente.

Algunos detalles, a la hora de escribir: 

  • Para lograr el guión medio largo, propio del diálogo (como el que se ve en los libros), basta con apretar Control + Alt + signo - (menos) del teclado numérico o Control + Alt + 0151 del teclado numérico. Y entonces en lugar de:

-Te lo dije.

Se ve:

—Te lo dije.

·       Las aclaraciones se ponen entre guiones, y éstos van pegados a la aclaración y no al texto del diálogo:

 —Así son las cosas —dijo el rey— y no debes molestarte.

·       Cuando hay una aclaración, el signo de puntuación de la frase anterior, va después del guión que cierra la aclaración:

—Así son las cosas —dijo el rey—. Es mejor no discutir.

—Así son las cosas —dijo el rey—: siempre sorprendentes

— Así son las cosas —dijo el rey—; no podemos cambiarlas.

—Así son las cosas —dijo el rey—, los hechos y sus consecuencias. 

  • Cuando la aclaración va al final de una oración, no se pone el guión final, sino solamente el punto:

—Así son las cosas —dijo el rey.

 

Leyendas para transformarlas en diálogos para las obras de teatro. (Iº Medio A).


Leyendas:
La bruja de Blair.

       Todo comienza en el viejo pueblo de Blair, actualmente llamado Burkittsville, en febrero de 1785. Elly Kedward, una anciana, convenció a unos pequeños para que fueran a su casa, estos cayeron en el engaño, les saco sangre y los dejo ir.
Los niños regresaron a casa y se lo contaron a sus padres, les enseñaron las marcas que les había dejado la anciana y estos no dudaron en informar al pueblo de lo sucedido.
El pueblo la atrapo y fue acusada de brujería, una práctica prohibida por las leyes del pueblo, así que, tuvo que ser expulsada de este por su crimen.
Era la época de invierno. Elly Kedward, fue atada a una carretilla y lanzada a los fríos bosques, en donde cualquier persona que pasara el invierno en ellos sin ningún tipo de provisión, abrigo y refugio podía darse por muerto.
Los pueblerinos regresaron a sus vidas de tranquilidad, pero no por mucho tiempo. Al año siguiente, la hija del magistrado desapareció sin dejar rastro alguno. Una semana después, desapareció también la persona que la acuso junto con los niños. Para el final del invierno, la mitad de los niños del pueblo habían desaparecido, no había huellas ni señal alguna.
Los pueblerinos temían por sus hijos y sus vidas, tenían miedo a que les fuera arrojada una maldición y todos huyeron del lugar.
Años después, se sabe sobre lo ocurrido en el pueblo de Blair, que fue una gran oportunidad para escritores y periodistas. En 1809 se publica un libro. El pueblo vuelve a ser habitado, se funda con el nombre de Burkittsville. En donde la paz reino por un buen tiempo hasta que volvieron a hacerse presente la desaparición de varias personas.
Esta es una de varias versiones que existen.

Las brujas de Salem.

      Esta historia se da en Salem, un poblado en Massachusetts en Estados Unidos. Comienza en el año de 1692, época en donde la inquisición castigaba a todos aquellos que eran considerados herejes sin importar edades, razas y géneros.
Una época en donde cualquier persona que recibiera al menos una sola acusación de brujería, era mandada a la horca sin oportunidad de defenderse.
En la casa de una familia rica, había una sirvienta que cuidaba a dos lindas niñas, quienes disfrutaban que les contaran historias de terror, fantasmas y brujas. Contar este tipo de relatos, era juzgado como un crimen en Salem, pero la sirvienta, complacía a las pequeñas con aterradores cuentos.
Esta sirvienta, aparte de contar muy buenas historias, presagiaba el futuro y leía las yemas de los huevos.
Las niñas empezaron a comportarse de manera extraña, lloraban sin razón alguna y sufrían sonambulismo entro otros raros síntomas. Fueron atendidas por un doctor y este no encontró la razón de sus comportamientos y como diagnostico final, dijo que las niñas habían sido embrujadas.
Las niñas fueron interrogadas por un sinfín de personas y declararon que la sirvienta había sido la culpable, pero esta confesó que su esposo, les había dado de comer un pastel de jengibre con orines de niño y les entrego aparte una libreta con las direcciones de las brujas y brujos de Salem. Fue entonces cuando se desato una salvaje casería donde murió mucha gente inocente que fue acusada de brujería y la mayoría de esas personas era de un estatus económico muy pobre. Las niñas, quienes tenían comportamientos muy extraños, fueron quienes acusaron de brujería a la mayoría de las personas que fueron cruelmente asesinadas. Fueron las principales causantes de tantas muertes.


Leyenda del Diablo.

    Esta es una de las tantas leyendas que existen en torno al Cerro de Chulco, y lo relataré tal como me fue contado.
Se dice que aproximadamente a la mitad del S. XX ya se hablaban de los hechos sobrenaturales en el Cerro de Chulco, especialmente de la famosa Cueva del Diablo, y fue justo ahí donde –según cuenta la historia- una persona de 35 años de adentro en las fauces obscuras de dicha cueva, cuando finalmente salió y volvió a ver la luz del sol, su reloj indicaba que habían pasado escasamente dos horas, sin embargo, la realidad es que ya habían transcurrido poco más de 10 años.
Cuando regresó a su hogar, tal fue su sorpresa que halló a sus hijos ya mayores, ¡efectivamente los años habían pasado!.


Aquella persona víctima del tiempo ambiguo de la Cueva del Diablo.

Y ¡perdió la voz!, como maldición que busca no ser contada en espera de más víctimas, incluso muchos aseguraron que el protagonista de esta horrenda historia lo olvidó todo por completo, sin embargo los contemporáneos que supieron de los hechos han mantenido viva esta historia generación tras generación, aún aquellos que tuvieron un lazo afectivo o familiar con aquel señor que vivió tal afectación.


La realidad de todo, es que desde aquellos años, nadie se ha atrevido a entrar a tan temida cueva que en su nombre porta a tan terrible ser, ¡quizá sea la entrada al mismísimo infierno!, quizá la puerta a otra dimensión, nadie lo sabe y tal vez … nunca lo sabremos, a menos que tus ojos sean capaces de enfrentar su aspecto tenebroso o el calosfrío que recorre tu cuerpo no te haga huir despavorido … ¿tendrás el valor suficiente?, ¿te atreverías a entrar?.

EL CALEUCHE.



        Cuenta la leyenda que el Caleuche es un buque que navega y vaga por los mares de Chiloé y los canales del sur.
Está tripulado por brujos poderosos, y en las noches oscuras va profusamente iluminado. En sus navegaciones, a bordo se escucha música sin cesar. Se oculta en medio de una densa neblina, que él mismo produce. Jamás navega a la luz del día.
Si casualmente una persona, que no sea bruja se acerca, el Caleuche se transforma en un simple madero flotante; y si el individuo intenta apoderarse del madero, éste retrocede. Otras veces se convierte en una roca o en otro objeto cualquiera y se hace invisible.
Sus tripulantes se convierten en lobos marinos o en aves acuáticas.
Relatan que los tripulantes tienen una sola pierna para andar y que la otra está doblada por la espalda, por lo tanto andan a saltos y brincos. Todos son idiotas y desmemoriados, para asegurar el secreto de lo que ocurre a bordo.
Al Caleuche, no hay que mirarlo, porque los tripulantes castigan a los que los miran, volviéndose la boca torcida, la cabeza hacia la espalda o matándole de repente, por arte de brujería. El que quiera mirar al buque y no sufrir el castigo de la torcedura, debe tratar de que los tripulantes no se den cuenta. Este buque navega cerca de la costa y cuando se apodera de una persona, la lleva a visitar ciudades del fondo del mar y le descubre inmensos tesoros, invitándola a participar en ellos con la sola condición de no divulgar lo que ha visto. Si no lo hiciera así, los tripulantes del Caleuche, lo matarían en la primera ocasión que volvieran a encontrarse con él. Todos los que mueren ahogados son recogidos por el Caleuche, que tiene la facultad de hacer la navegación submarina y aparecer en el momento preciso en que se le necesita, para recoger a los náufragos y guardarlos en su seno, que les sirve de mansión eterna.
Cuando el Caleuche necesita reparar su casco o sus máquinas, escoge de preferencia los barrancos y acantilados, y allí, a altas horas de la noche, procede al trabajo.
La Pincoya.
        La  Pincoya es una sirena o ninfa que a veces anda acompañada por su marido, el Pincoy, ambos son rubios. En algunas ocasiones abandona el mar y excursiona por ríos y lagos.                 
Su misión es fecundar los peces y mariscos bajo las aguas y de ella depende la abundancia o escasez de estos productos. Atrae o aleja de la costa a los peces y mariscos.  

Cuando un pescador ve de mañana surgir de las profundidades de las aguas a la Pincoya y ésta  danza en la playa mirando hacia el mar extendiendo sus hermosos brazos, hay alegría en todos, por que este baile es anuncio de pesca abundante. Si danza mirando hacia la costa, alejará a los peces. 
Si la Pincoya no favorece con pesca a un lugar, quiere decir que ha arrastrado la abundancia a otros más necesitados. 
Para ser favorecido por la Pincoya, es necesario estar contento, por eso los pescadores se acompañan de amigos y amigas alegres y reidores. 
Si se pesca o marisca con mucha frecuencia en el mismo lugar, la Pincoya se enoja y abandona aquel frente, que luego queda estéril. 

      Otros dicen que en la hermosa laguna Huelde, ubicada a escasos cuatro kilómetros de Cucao, nació la Pincoya, mujer muy bella y de tez blanca ligeramente bronceada, cabellos de oro y que, de la cintura hacia abajo, tiene la forma de un pez. 
Antiguamente habitaba una enorme caverna en forma de salón  rocoso y tenía por costumbre bañarse en la laguna y el río Puchanquin. Desde los roquerios, mediante un suave y prolongado silbido, hacia emerge desde el fondo de las aguas un tronco de oro macizo sobre el cual trepaba y, sentada allí, peinaba sus cabellos. Aveces,  durante la noche, entonaba embrujadas canciones amorosas, a las cuales nadie podía resistirse. 
Muchas personas buscaron a la Pincoya para obtener sus favores, y ella desapareció del lugar para no volver. Se cree que ella fue robada desde la laguna Huelde para llevar prosperidad y abundancia  a playas lejanas. 
Desde entonces, las aguas tomaron el color oscuro que hoy tienen y pese a que muchos han intentado imitar el silbido de la sirena, el tronco de oro aún está sumergido esperando a su hermosa dueña.
Leyenda de La Tirana.
    La leyenda se origina alrededor de 1535, momento en el cual Diego de Almagro salió del Cuzco en busca de la conquista de Chile. Lo acompañaban 550 españoles y alrededor de 10.000 indios peruanos. También incluían la expedición dos hombres importantes; Paullo Tupac y Huillac Huma. El primero príncipe de la familia de los incas y, el segundo, último Sumo Sacerdote del extinguido culto al dios del sol. Ellos eran mantenidos como rehenes del Estado por los españoles. Cumplían la responsabilidad de mantener el orden entre los indios que componían la expedición y, en caso de que no lo consiguieran, serían asesinados como pago por el desorden causado.Al Sumo Sacerdote Huillac Huma lo acompañaba su hija llamada Nusta, por la cual corría la sangre inca. Al llegar a Atacama, este decidió escapar, era el momento preciso. Su hija Nusta se quedó con un grupo de indígenas que también planeaba escabullirse. Al fugarse, se refugiaron en un bosque de tamarugos, lugar al que ahora llamamos Pampa del Tamarugal.

La princesa inca vivió durante cuatro años en el lugar rodeada de sus servidores. A ellos los dirigió y organizó, formando La Tirana del Tamarugal.Un día llevaron hasta la princesa al apuesto y altivo extranjero Vasco de Almeyda, quien pertenecía al conjunto de mineros establecidos en Huantajaya, que buscaban la mítica "Mina del Sol". Sólo al verlo se enamoró de aquel hombre foráneo. En su defensa, los ancianos e indígenas de la tribu, dieron la pena capital a aquel caballero. La joven enamorada, con un sentimiento de compasión, buscó las alternativas para romper la tradición y librarlo de la muerte. Consultó los astros, según las creencias lo convenían, y comunicó a su pueblo que la ejecución no podría realizarse hasta el término del cuarto plenilunio.

Durante el periodo que aguardaba la ejecución, ambos mantuvieron contacto expresándose sus sentimientos de amor en una relación oculta. Ella pidió a su amado convertirse a la religión católica para morir y conservar su alma en vida, según lo que los cristianos ofrecían. En el momento en el que él la bautizaba como alma cristiana una nube de flechas interrumpió su ceremonia. Los indígenas residentes del lugar, que la vigilaban, no pudieron soportar aquella traición. Ambos cayeron en agonía. Nusta, con el esfuerzo de su cuerpo herido, llamó a los habitantes de La Tirana del Tamarugal y les comunicó:- "Muero contenta, muero feliz, segura como estoy, como creyente en Jesucristo, de que mi alma inmortal... ascenderá a la Gloria y llegaré al trono de Dios, junto al cual estará mi amado, con quién estaré toda una eternidad. Sólo les pido que después de mi muerte, coloquen una cruz en mi sepultura, que estará al lado de mi amado".

Era la década del 40 cuando Fray Antonio Rodón, encargado de evangelizar la zona del Tarapacá y Pica, llegó al Tamarugal para izar un estandarte de Cristo. En una ocasión divisó un arco iris en el horizonte que lo llevaba hasta el bosque de tamarugos. Al llegar, encontró una cruz cristiana. El encuentro produjo en el cura un llamado del cielo abocando a la princesa inca Nusta, y fue ese el lugar donde se edificó una ermita, la que luego se convertiría en una iglesia en honor a la Virgen del Carmen, en recuerdo de lo que llevaba de ella Vasco de Almeyda.